EL ACOMPAÑAMIENTO INSTRUMENTAL

Hace dos semanas, vino a clase una niña de Segundo de Elemental bastante disgustada. Al preguntarle el motivo de esa tristeza me contestó que era porque había intentado tocar la canción LAS CAMPANAS del libro FLAUTOPIA 2 con el acompañamiento del cd y que no le salía. Que ella quería tocarla como su amiga, porque era una canción que le gustaba mucho, pero que no podía ir tan rápido. 🙁

Después de hablar un rato, le dije que ella también podría llegar a tocarla igual que su amiga, pero que cada uno necesita su tiempo y diferente forma de trabajar. Así que nos pusimos manos a la obra y, siguiendo los pasos que a continuación te escribo, ahora ya la toca perfectamente y, como es una canción que le gusta mucho, ¡está más que contenta! 🙂

 

Pasos que seguimos y que comparto contigo para que, si lo necesitas, los pongas en práctica:

  1. Solfeó la pieza lentamente, llevando el compás. De esta manera se iba dando cuenta de las  figuras que no medía correctamente.
  2. La solfeamos las dos juntas para que corrigiera la entonación y solucionara las dudas que le habían surgido.
  3. A continuación, repetimos el paso anterior utilizando el metrónomo, pero a una velocidad lenta, es decir, a una velocidad que sabíamos que después podría tocar.
  4. Cuando el paso anterior estuvo superado, lo probó con la flauta, a esa misma velocidad.
  5. Nos paramos en los compases que más le costaban y los repetimos, uno a uno, varias veces hasta que consiguió coordinar la digitación.
  6. Dividimos la pieza en 4 fragmentos y repetimos varias veces, sólo los que más le costaban.
  7. Una vez superados estos, volvimos a poner el metrónomo a la velocidad lenta anterior para ver si era capaz de tocarla toda ya sin pararse.
  8. Seguidamente, fuimos subiendo la velocidad del metrónomo poco a poco, hasta aproximarnos a la velocidad del cd. (Este proceso puede que necesite más de una sesión. Todo dependerá de la facilidad que tenga el alumn@ con el instrumento. A nosotras nos costó un poco, por el nivel de la alumna, y necesitamos más de una sesión, pero ¡lo conseguimos!)
  9. Aunque no llegó a la velocidad del cd, con el metrónomo, pero sí que se aproximó lo bastante, le puse el acompañamiento y… ¡los dedos ya le iban solos!
  10. Así que escuchando el cd y siguiendo el ritmo, esta semana ya la toca superbién. Estamos las dos muy contestas porque ha visto que con esfuerzo y un buen estudio, ha conseguido llegar a tocar la canción igual que su amiga.

Como ya sabes, el acompañamiento instrumental puede ser un arma de doble filo. Si se utiliza correctamente puede ser fantástica pero, al contrario, puede llegar a desanimar mucho a los niñ@s. Sólo hay que saberlo utilizar de forma correcta para que sea una herramienta beneficiosa, y a la vez atractiva, para ell@s.

Cuéntame si has tenido alguna vez el mismo problema y cómo lo superaste.

Espero tus comentarios.

Hasta pronto

😉

 

 

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